Brinkola es un barrio de Legazpi situado en un entorno natural a 5 kilómetros del casco urbano y muy cerca del parque Aizkorri-Aratz. En el pasado sus habitantes estaban muy vinculados al trabajo del caserío, pero hoy en día son pocos los que mantienen esa actividad y la mayoría trabaja fuera. El barrio, por otro lado, siempre se ha caracterizado por la acogida que ha proporcionado a los emigrantes.

 En Brinkola no hay servicios ni tiendas y desde que los bares Patxiñe y Joxemañe cerraron hace unos años, la sociedad Armuño es el único lugar de encuentro de los brinkolarras. La asociación Arriurdin, por otro lado, se encarga de encaminar las inquietudes y sugerencias de los vecinos desde su sede de al lado de la iglesia, y también organiza diversas actividades a lo largo del año, además de participar en la organización de las fiestas de San Agustín en torno al 28 de agosto.

El tren es una de las señas de identidad del barrio, junto con sus dos monumentales puentes; el servicio ferroviario comunica Brinkola con Irun y todos los pueblos del recorrido cada hora desde las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche. El barrio también cuenta con el servicio del autobús Junetorri.

Desde hace unos pocos años a Brinkola llegan turistas que vienen a visitar el txoko del pan del caserío Igeralde y el molino, de la mano de Lenbur Fundazioa. El entorno del pantano de Barrendiola también recibe muchos visitantes.  

Tere Madinabeitia